Implante Dental


Información sobre el tratamiento

Un implante dental es el cimiento para la aplicación de un diente artificial. Un implante dental recrea la función completa del diente perdido y es la solución más poderosa y de mayor aspecto natural. Desafortunadamente es también algo caro.

Generalidades sobre el tratamiento

Un implante dental está hecho de titanio y tiene forma de tornillo. El titanio sobresale por el hecho de que es totalmente tolerado por el organismo y por tanto éste no lo rechaza.

Cuando un implante se coloca en la mandíbula, funciona como una raíz para el nuevo diente artificial. Una vez que el implante se coloca, puede ser usado por diferentes tipos de dientes artificiales, como coronas (dientes simples artificiales que son cementados en el lugar), puentes (dientes artificiales, que están conectados y que también son cementados en el lugar) o prótesis (diente artificial que puede ser extraído).

Un implante dental es una buena solución estable y permanente, independientemente de si hay uno o varios dientes que faltan. Los implantes dentales eso sí, son caros, lo que debe ser tenido en consideración antes de tomar una decisión sobre el tratamiento a realizar.

Si el caso es solo un diente el que falta, el dentista probablemente recomendará un implante con una corona. Si el caso es de varios dientes que faltan, está la opción de colocar coronas o la opción de hacer un puente. De esta forma la masticación y la apariencia se restablecen. Para pacientes que han perdido todos los dientes, existe una opción de un puente completo, q es soportado con implantes, o existe también la opción de una prótesis completa, que se sujetará con implantes.

Uno de los beneficios de los implantes es que no hay necesidad de erosionar los dientes cercanos durante el montaje. Adicionalmente, el paciente podrá hablar, reír y comer, todo sin preocuparse porque se le caiga la dentadura.

Procedimiento Implante dental

Durante una operación, uno o más tornillos de titanio se insertan en la mandíbula. Se requiere cierta cantidad de mandíbula para que se implante el tornillo. Si no hay hueso suficiente, un trasplante de hueso de otra zona del cuerpo será necesario. En la ilustración (fig. 1) se muestra el procedimiento de reemplazar un simple diente con la siguiente adhesión de una corona  (diente artificial):

1.

El implante real (tornillo) se inserta quirúrgicamente en la mandíbula. Si se dispone de suficiente hueso en la mandíbula, se realizan las suturas a lo largo del tornillo, tras lo cual necesita desarrollarse junto con el hueso durante 2-6 meses.

2.

Durante una nueva operación menor, el tornillo es expuesto y se adhiere a él una extensión, que  llega hasta la encía.

3.

La raíz artificial ha sido creada y entonces el dentista podrá adherir una corona, una prótesis o un puente en la extensión.

La duración del tratamiento depende del carácter y extensión. La operación normalmente dura 30-90 minutos.

Anestesia

La cirugía normalmente tiene lugar bajo anestesia local con algo de medicina sedante, y es ambulante. En casos severos, la cirugía se realiza bajo anestesia general.

Efectos secundarios

Tras el tratamiento, la mandíbula y encías se sentirán doloridas. También puede darse malestar, hinchazón y contusiones (hematomas).

Riesgo de complicaciones

Existe un riesgo de hemorragia e infección. También hay riesgo de daño a las estructuras anatómicas adyacentes, como los nervios y senos nasales. El riesgo de complicaciones es obviamente más grande en casos en los que se requiera una cirugía más complicada, cuando un trasplante de hueso se hace necesario y bajo inserción de muchos implantes.

Ningún procedimiento quirúrgico está libre de riesgos, pero las complicaciones serias son poco comunes.

Curación y recuperación

Puede ser necesario un tratamiento de 4-8 meses de duración. La duración del tratamiento depende de la situación individual. Por favor consulte al dentista para una estimación.

Duración del resultado

La durabilidad de los implantes, antes de que sea necesario una sustitución, es muy particular. Bajo las mejores circunstancias, durarán más de 10 años en el 95-97% de los casos. Es un hecho bien conocido, que los fumadores normalmente perderán sus implantes antes que los no fumadores.