Existen varias técnicas con la utilización de láser no ablativo y el IPL, que, con el uso de calor, pueden hacer que desaparezcan las verrugas. Estas técnicas son más suaves que el tratamiento con láseres ablativos.
Los sistemas que utilizan láser y luz pulsada intensa (IPL) son efectivos para la eliminación de verrugas, y es uno de los métodos más comunes para ello.
La luz de la máquina láser/IPL es ajustada para apuntar al tejido de la verruga. Debido al calentamiento por la luz, la verruga se daña y tras el tratamiento morirá lentamente. Este método es muy suave comparado con el tratamiento de escisión quirúrgica o tratamiento láser con los poderosos láseres ablativos. Este, sin embargo, requiere al menos 3-4 tratamientos antes de que desaparezcan las verrugas completamente.
Para personas con malestar físico o problemas con su aspecto debido a sus verrugas, el tratamiento con láser es una opción. Generalmente se recomienda que comience por consultar con un médico si tiene verrugas.
Las personas sanas y en forma mayores de 18 años son adecuadas para el tratamiento con láser, IPL (Luz Pulsada Intensa) y RF (Radiofrecuencia).
Antes del tratamiento, el profesional deberá reunir información sobre las alergias que el paciente puede tener, la utilización de medicamentos, anteriores problemas cutáneos o infecciones, exposición solar y tendencia a formar cicatrices hipertróficas o queloides.
El tratamiento se realiza sobre todo sin el uso de anestésicos y de forma ambulatoria. En algunos casos, se puede aplicar un gel sedante en la zona a tratar.
El paciente puede experimentar en cualquier lugar desde un cosquilleo medio hasta dolor moderado, dependiendo del área y tipo de tejido a tratar.
Tras el tratamiento, la piel podría enrojecerse y quebrarse. Sin embargo, esto desaparecerá rápido. Tras el tratamiento el paciente sentirá como si se hubiera quemado con el sol. Esto normalmente se irá tras una hora o así. Algunos pueden experimentar un picor.
En algunos casos, la piel se enrojecerá o aparecerá bronceada 5-7 días después del tratamiento. Una pequeña hinchazón puede darse, pero desaparecerá tras 2-3 días.
Las posibles complicaciones con el láser no ablativo y con IPL son un enrojecimiento duradero de la piel, formación de heridas, hinchazón, ampollas, cambios en la pigmentación de la piel, con manchas oscuras, claras o blanquecinas, infección por bacterias, virus u hongos y formación de tejido conjuntivo.
Sin embargo, las complicaciones tras tratamientos con estos láseres no ablativos e IPL/RF son muy poco frecuentes.
Tras el tratamiento, el paciente podrá volver a sus actividades normales. Se recomienda encarecidamente evitar la luz del sol directa durante 2-3 días tras el tratamiento.