Un ombligo prominente, que se hunde o simplemente que tiene un aspecto indeseado, puede ser corregido a través de un procedimiento menor.
La cirugía del ombligo puede volver a darle forma o mover el ombligo a otro lugar. Esta operación puede ser particularmente conveniente para personas que hayan perdido una gran cantidad de peso. La cirugía del ombligo no tiene efecto en el peso y está pensada simplemente para cambiar la apariencia o localización del ombligo.
La operación es una de las más simples operaciones que existe y normalmente lleva menos de una hora.
Mujeres y hombres sanos y en forma, mayores de 18 años, que tengas expectativas realistas sobre los resultados.
El procedimiento para este tratamiento depende de las necesidades individuales del paciente.
Una operación para estirar el ombligo normalmente implica la eliminación del tejido adyacente al ombligo a fin de colocarlo más arriba. Entonces todo se coserá junto. Para aquellos que simplemente desean tener un ombligo más hermoso, el cirujano realizará normalmente pequeñas correcciones o cortes en el ombligo y zonas adyacentes.
La operación se realiza bajo anestesia local o general.
Existe un riesgo de efectos secundarios de la anestesia utilizada, junto con hemorragias, mala curación, resultado estético pobre y acumulación sanguínea.
Ninguna forma de cirugía está libre de riesgo, aunque las complicaciones severas son muy poco frecuentes.
La mayoría de las personas pueden volver al trabajo al día siguiente de la operación. La mayoría de pacientes podrán volver a las actividades normales de forma rápida.
El resultado es relativamente permanente. Sin embargo, factores como ganar peso o el embarazo pueden alterar la forma del cuerpo y por tanto también la apariencia del ombligo.