Las manos son una de las principales partes del cuerpo que muestran señales de envejecimiento, ya que son las más expuestas. La luz del sol, el viento y la climatología, así como el proceso natural de envejecimiento contribuyen a manchas y a la pérdida de tejido adiposo en las manos.
Las manos en mayor o menor medida representan todas nuestras necesidades físicas. Utilizamos las manos constantemente. Sentimos, tocamos y percibimos con nuestras manos. Las utilizamos para comer, beber, escribir, tener relaciones sexuales y cuando nos comunicamos.
Por estas razones no es una sorpresa que muchos estudios muestran que los hombres y mujeres encuentran a las manos atractivas. Unas manos fuertes y hermosas masculinas simbolizan fuerza y energía. Unas manos femeninas finas y con una buena manicura son equivalentes a sensualidad y feminidad. Tanto hombres como mujeres pueden realizarse tratamientos quirúrgicos o no quirúrgicos de rejuvenecimiento de manos.